Pasado los 4 primeros partidos de la era César FarÃas en la selección nacional, el balance es bastante preocupante. Dado el voto de confianza sobre el cual se presumÃa que el técnico llevarÃa a los mejores a la selección y no, a como se rumoraba, a los de su clan, al público se le queda cara de idiota viendo lo que ve sobre el terreno de juego.
El hecho de que el Alexander “El pequeño†Rondón sea el máximo goleador de la liga venezolana, no dice que él sea un gran delantero, lo único que dice es que las defensas de los clubes venezolanos son bastante mediocres. El Pequeño ha demostrado de sobra, no solo en esta etapa sino en la anterior, que no es jugador para la selección. Es quizás el caso más chocante porque viéndolo en punta con un alocado Cafu Arismendi, las carencias ofensivas de la selección venezolana son demasiado evidentes. Arismendi puede ser jugador de selección, pero necesita al lado a alguien inteligente, que sepa abrir espacios y definir. Ni Casseres ni El Pequeño Rondón son el jugador idóneo para su acompañamiento.
Otro caso llamativo es el llamado de Jonay Hernández ¿Qué se quiere probar? ¿Qué un jugador que no es titular en un equipo de 2ª División B Española es mejor que uno titular de la primera venezolana? ¿HacÃa falta tirar una fecha FIFA asà a la basura? Al menos con Richard Páez se sabÃa a lo que jugaba la selección: a tener la pelota, dominar y buscar la sorpresa (que nunca llegaba). Se trabajaba un bloque que, con un par de ausencias, era más o menos un consenso nacional sobre nuestros mejores hombres. Con FarÃas nada de eso, 2 rivales de dudosa calidad que de nada sirven para progresar (y más bien nos pusieron en apuros), y ante el primer equipo serio la gran verdad: este equipo no sabe a lo que juega y lo que es peor, no parece que este camino de conseguir algo que podamos llamar “el estilo FarÃasâ€.
Esquivel puede darse por satisfecho: si lo que pretendÃa era quemar la carrera ascendente de uno de los 3 más prometedores técnicos nacionales, el objetivo parece que se va a conseguir. Tanto tensó la cuerda que el poco crédito y consenso que pudo existir en torno a FarÃas ha quedado dilapidado en 4 partidos. Y lo que es peor, es que lo que viene ya lo podemos intuir todos (porque ya lo hemos visto): Arremeter contra la prensa por armar un complot y seguir llevando a los mismos, a morir con los suyos.
¿Qué es lo que pasa en el banquillo de la selección que los técnicos que llegan quieren inundarnos con toda su tropa de entrada? Otra pregunta clave es ¿PodrÃa hacerlo un técnico nacional mejor de lo que lo hizo Richard Páez en la selección? ¿De verdad nos creÃmos que tenemos jugadores tan buenos que, pongamos a quien pongamos, la selección iba a echar hacia delante? Quienes rechazaron la idea de un técnico extranjero podrÃan preguntarse ahora si un foráneo se habrÃa dejado ganar tan tontamente ante la selección más débil del continente. La inocencia de los equipos venezolanos en su peregrinar por Latinoamérica es ya una marca registrada.
Aunque no se que ha dicho FarÃas en la rueda de prensa, ya me imagino el argumento: Jugamos bien, Es solo un amistoso, seguimos armando el equipo, seguiremos probando jugadores, necesitamos el apoyo del público. Pues bien, en enero eran 6 meses lo que tenÃamos antes de la primera prueba seria. Se pidió paciencia y apoyo. Ya estamos a 2 meses y la sensación es que el alumno no ha mejorado, sino que va camino de llevar la materia de arrastre.
Mientras escribo esto no puedo dejar de pensar en la risotada que estarán echando esta noche Richard Páez y Chita San Vicente sentado en sus sillones…